Me olvido que no soy ”Elastigirl”

Comer 5 piezas de fruta, caminar, leer, estudiar, dialogar, trabajar, beber dos litros de agua, hacer la comida, ir al super, escribir en el blog, sacar fotos de los productos terminados, llamar a mi madre, ayudar a los niños en el cole, diseñar, sacar tiempo para salir, comprar material, cortar el material, coser o pintar el material, hablar de cualquier cosa que no sea trabajo con mi pareja, hablar de cualquier cosa que no sea trabajo con cualquier ser vivo (incluyendo a la gata). Quiero ser elástica, como la madre de LOS INCREÍBLES.

A veces quiero llorar.

No tengo muy claro si de la ilusión, de los nervios, del agobio o de la emoción por estar haciendo las cosas bien. (Al fin… ;))


Por cierto, de la lista arriba mencionada hay cosas, cientos de cosas que no están pero que las hago. Hay cosas que están pero que no hago y debería. Y hay dos cosas que creo que no haré nunca.

Estas son las bambas que pinté a mano para una coterránea mía, Valeria. Me encantó su historia: Quiso regalarles unas zapatillas a la hija de su pareja, no sé el nombre de esta jovencita pero desde aquí un Olé! muy grande a esas mujeres valientes como Valeria. Que intuyo que lo es.

Me gustaron tanto como quedaron que CASI no se las doy, jajaja ;)


Feliz lunes tomateros!!!, un beso muy fuerte

Nati.

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